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10 claves para elaborar Tutoriales de calidad

  • Por Administrator User


Los llamados “tutoriales” son recursos de aprendizaje muy útiles cuando se trata de describir procesos basados en secuencias de pasos a seguir hasta completar determinadas tareas. Son aplicables a múltiples ámbitos y a menudo se relacionan con el concepto “Hágalo Usted Mismo”, cuya traducción al inglés vendría a ser “Do It Yourself”, concepto al que a su vez corresponde el acrónimo “DIY”.

Una simple búsqueda en internet permite encontrar tutoriales de cualquier cosa, ya sea en formato vídeo (youtube), portales especializados, o formando parte de cualquier tipo de página web. Tras el análisis de un gran número de tutoriales, hemos observado por ejemplo que los vídeos resultan algo inapropiados cuando se trata de seguir pasos, pues a menudo el usuario debe accionar la función “pause” en repetidas ocasiones, causando una cierta incomodidad. En otros casos, los tutoriales están publicados en portales web especializados, que a menudo muestran anuncios on-line, de forma que al usuario no le queda claro qué contenido forma parte realmente del tutorial.

Cuando se trata de desarrollar tutoriales de calidad, proponemos éstas diez claves que nos han dado muy buenos resultados:

  1. Conocer la materia. Por muy obvio que sea, resulta muy importante que un tutorial de calidad cuente con la participación de uno o varios expertos en la materia para garantizar la precisión y veracidad del contenido.
  2. Diseño instruccional y storyboarding. Como en cualquier proyecto de eLearning, es preciso llevar a cabo un diseño que permita alcanzar los objetivos de aprendizaje del tutorial.
  3. Segmentación del contenido. El contenido debe estructurarse en módulos de una duración entorno a la media hora. Una buena distribución del contenido, favorecerá el proceso de aprendizaje.
  4. Ofrecer una imagen por cada paso. Aunque también parezca una obviedad, es muy importante que el usuario de un tutorial visualice una imagen por cada uno de los pasos explicados, tanto si es una captura de pantalla como si se trata de una fotografía. De esta forma, el participante dispondrá de una representación gráfica que le guiará a lo largo del proceso correctamente.
  5. Evitar el video. El formato vídeo requiere que el usuario utilice la función “pausa” para detener el vídeo mientras realiza cada acción. Por lo tanto, el vídeo es un recurso a utilizar solamente en aquellos casos que pueda resultar imprescindible.
  6. Documentar cada paso. Posiblemente la esencia de un tutorial. Es muy importante documentar cada paso con el texto, imagen e indicaciones adecuadas para que el usuario disponga de toda la información que le permita realizar la acción que se intenta reproducir. Cada paso debe ser una acción concreta y ser estático para que el participante disponga del tiempo que necesite para llevar a cabo la acción.
  7. No saltar pasos. A menudo ocurre que el autor es tan experto que omite pasos debido a darlos por supuestos. Es aquí donde entra en juego la fase de testeo.
  8. Testear cada paso. Suele dar muy buen resultado realizar un testeo por parte de un equipo de trabajo para verificar que no queden “lagunas” entre los pasos y acciones descritas en el tutorial.
  9. Exponer el tutorial a un grupo reducido de beta testers. Cuando es preciso que el tutorial alcance un elevado nivel de calidad, será necesario exponerlo a un grupo reducido de testeadores, que validarán el contenido, identificarán posibles erratas y recomendarán mejoras.
  10. Ajuste final. Tras la etapa de testeo por parte de una muestra reducida de usuarios finales, se llevarán a cabo los últimos ajustes que darán lugar a un tutorial de gran calidad.